DÍAS 11 y 12

A las 9:30h nos recogió una furgoneta que nos llevó a nuestra próxima aventura: Un trekking por la selva de 2 días. La excursión la contratamos el día antes por 1700 THB por persona. Resultó ser una experiencia fascinante, pues a los dos nos encantan la naturaleza y los animales. Comimos muchos tipos de frutas exóticas, vimos animales salvajes y plantas increíbles...

Kamon, nuestro guía todoterreno, hiperactivo y que estaba como una cabra, nos explicó muchas cosas sobre lo que nos rodeaba, en un inglés básico, pero suficiente.

Kamon le enseña a Mirek (nuestro compañero de trekking) como "disparar" el tallo de una planta autóctona.

Durante la excursión nos llovió bastante, hasta el punto de quedar empapados, y como el terreno era complicado y fangoso, acabamos de barro hasta las rodillas. Aquí se hizo muy necesario llevar impermeable, y bambas/botas de montaña!

Por la noche durmimos en unas cabañas en medio del bosque y nos calentamos con una hoguera. Kamon nos preparó una sopa de bambú con brotes de bambú tiernos que recogió durante el camino. La idea de comer lo que uno ha recogido del camino es genial pero no sé si habéis probado alguna vez el bambú... No es para todos los paladares así que a unos les gustó más que a otros.

Efectivamente, el que no pudo estar quieto ni el segundo que tardó en hacerse la foto es nuestro querido Kamon.

A la mañana siguiente para volver a Chiang Mai nos esperaba otra excursión y por el camino nos fuimos encontrando a gente de las tribus locales Mao, Lasu y Lisu, trabajando en los campos de arroz, limpiando la ropa y siempre saludándonos con una sonrisa en la cara.

¡Al llegar, de nuevo, a Chiang Mai nos hicimos un estupendo y descontracturante masaje tailandés (150 THB) que no iba a ser el último del viaje!

Bitácoras

de mochilero