DÍA 6

Madrugón para coger el tren de las 6.30 hacia Kanchanaburi (120 THB/pers). Tras un viaje algo pesado llegamos al destino sobre las 11.00. El trayecto fue... ¿Entretenido? Hacía bastante calor en el tren de modo que la gente abría las ventanillas del tren. El problema radicó en que no paraban de entrar, hojas, ramitas y polvo. Lo mejor es tomárselo con filosofía e intentar dormir. A Aida por ejemplo le fue muy bien usarme de almohadón (ejem...). Así que llegamos a la estación de Kanchanaburi sintiéndonos sucios pero con muchas ganas.

Fuimos directos a dejar las mochilas al "Sugar Cane guesthouse", el alojamiento más barato que encontramos (150 THB) y uno de nuestros favoritos. Pequeños bungalows hechos con cañas de azúcar con baño dentro al lado del río Kwai. Pero sin agua caliente. ;) Además está en un callejón que sale de una de las calles con más vida del pueblo, ¡famosa por sus karaokes!

Alquilamos una moto y durante lo que quedaba de mañana fuimos a ver el "puente sobre el río Kwai". Un puente construido por 100.000 prisioneros durante la segunda guerra mundial, en condiciones lamentables, que inspiró una película en 1957. El puente original fue destruido en 1945 y el que se puede ver hoy en día es una reconstrucción.

Después de comer, recorrimos 65 km con la moto (más de 1h bajo la lluvia) para llegar al parque nacional de Erawan (300 THB la entrada), un grupo de cascadas precioso en las que te puedes bañar. El recorrido entre la entrada y la última cascada son 2 km durante los que vas encontrando diferentes cascadas con pequeños lagos. Entonces no lo sabíamos pero resulta que el horario va de 8 a 16.30 y es bastante estricto. Nosotros llegamos bastante tarde así que pusimos la directa y empezamos a subir para ver la última cascada, que dicen que es la más bonita. Cuando por fin nos quedaban 200 metros según un cartelito, apareció el guarda y nos dijo que "the park is closed"... Intentamos convencerlo, negociar, incluso sugerimos el soborno, pero nada, "the park is closed". Empezamos a correr camino abajo para escondernos y darle esquinazo pero nos pilló así que nada, fuimos rápido para poder darnos un bañito rapido en el camino de bajada. ¡Eso sí, después de la caminata y el estrés, nos supo a gloria! 

Si decidís ir a Erawan, que es muy recomendable, no hagáis como nosotros e id con tiempo para disfrutar tranquilamente del entorno y de los remojones.

1/1

A la vuelta nos perdimos y no llegamos hasta 2 horas después. Pensad que apenas hay señales de tráfico y la mitad solo están escritas con caracteres thai... 

Una vez en Kanchanaburi, llevamos la ropa a la lavandería, ducha, cenita y a la cama.

Bitácoras

de mochilero