DÍA 13

¡Por fin llegó uno de los días más esperados del viaje! Antes de venir a Tailandia teníamos muy claro que queríamos pasar un día con elefantes, nunca habíamos visto uno de cerca y nos parecen unos animales súper interesantes.

Cuando nos informamos sobre esta actividad, nos dimos cuenta de que hay que vigilar mucho para no acabar contratando a personajes que tratan mal o explotan a estos animales. La mayoría de tours o paseos por la ciudad (que resultan muy económicos) no son respetuosos con ellos, así que decidimos ser muy cautos y no escatimar dinero en esto. Encontramos un agranja de recuperación de elefantes que se llama Woody Elephant Training. Es una granja que se dedica al rescate de elefantes que han sido maltratados y los ayuda a recuperarse y cuida de estos maravillosos animales. Pagamos 2400 THB por persona para pasar el día allí y después de ver el cariño y la dulzura con la que los tratan, los volveríamos a pagar sin ninguna duda.

Ahí nos explicaron cómo cuidarlos, cómo comunicarnos con ellos, qué cosas les gustan y cuáles no, etc. Pasamos el día recogiendo cañas de azúcar para alimentarlos y después de un paseo de 45’ con de ellos, nos bañarnos juntos en un lago, para poder cepillarlos y nadar. ¡Cómo disfrutan con el agua!

Fue sin duda una de las mejores experiencias del viaje. Tened en cuenta que es una actividad muy solicitada así que os recomendamos que lo reservéis con antelación (http://www.woodyelephanttraining.com/).

Bitácoras

de mochilero