NEPAL - DÍA 8

Llegamos a Katmandú a las 5h am y volvimos a nuestro querido Rest Up Kathmandu, para dormir unas horas.

Por la mañana pusimos rumbo a Patan, una ciudad cerca de Kathmandu, con un encanto muy único y especial. Se trata de una antigua ciudad medieval que consta de una plaza Durbar, diferentes templos, pagodas y un palacio-museo. Fuimos hasta ahí en taxi (450 NPR, 30 min) y la entrada a la ciudad cuesta 1000 NPR. Se puede visitar sin guía, pues no es muy grande y el museo está bastante bien explicado. De camino a la plaza hay un bonito monasterio budista con una característica muy peculiar: el cargo de monje a cargo, lo equivalente al abad, va rotando entre los chavales del monasterio de entre 10 y 12 años. 

Al volver a Katmandú pedimos otro taxi (700 NPR) para volver a Boudnath y así verla de día. Pudimos entrar y dimos algunas vueltas a su estupa, pero lo que realmente nos gustó de ese día fue entrar en los monasterios de monjes budistas. Alrededor de la estupa hay unos cuantos, para encontrarlos solo debes estar atento al sonido de los cuernos y tambores que marcan la ceremonia religiosa de las 18h. Así llegamos a uno en el que pudimos entrar y disfrutar viendo cómo rezaban los monjes que viven ahí. Nos daba respeto entrar pues no queríamos molestarles pero ellos nos invitaron a sentarnos con ellos y a sacar las fotos que quisimos (los más jóvenes se peleaban por salir en una foto y les daba la risa tonta cuando les enfocabas). Cuando terminaron estuvimos charlando con uno de los monjes sobre sus costumbres y hábitos. No está de más dar una donación cada vez que se entra a un templo, para ayudarles a mantenerlo.

Bitácoras

de mochilero