JAPÓN - DÍA 9

Dejamos la guesthouse, con las mochilas a cuestas, para ir a la zona central de Kamakura, donde se concentra la mayor parte de templos. Para llegar se puede andar media horita o coger el tren en Hase y bajar en Kamakura (¥190, 2 paradas que no cubre el JR pass).

 

Una vez en la estación de Kamakura dejamos las mochilas en las taquillas, casi todas las estaciones de tren de Japón tienen taquillas. Al templo principal, Tsurugaoka Hachiman gū, se puede llegar a pie (10-15 min) o en autobús (¥180). Recomendamos ir a pie porque el camino se hace ameno pasando entre varios tenderetes. El templo es bonito y tiene interés histórico pero a nosotros, sobretodo, nos gustó pasear por sus jardines e ir descubriendo rinconcitos diferentes.

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Tras la vuelta por el parque, cogimos un autobús (¥200) hasta Hokkoku-ji, un templito que tiene un pequeño bosque de bambú y una caseta donde te preparan té matcha (¥700 entrada+té) y lo puedes tomar viendo el bosque. Muy cerca está el templo más antiguo de Kamakura (¡del siglo VIII!) pero no nos dio tiempo porque queríamos ir a nuestra siguiente parada y no queríamos que nos cerrara.

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Cogiendo un autobús hasta la estación de Kamakura y otro más desde allí, se llega al restaurante Bonzō, nuestra segunda estrella Michelín del viaje. Es muy pequeño y desde fuera parece una casa normal y corriente, hay que fijarse para encontrar un cartel al lado con el nombre. Se especializa en el soba, fideos de trigo sarraceno que hacen ellos mismos, y especialmente el soba con pato, que, sin exagerar, le puso los pelos de punta de placer a Dani y estuvo a punto de llorar del gusto! Tampoco podéis perderos el tofu marinado en sésamo de aperitivo.

Con la panza llena y el corazón contento andamos hasta la estación de tren. ¡Estábamos tan relajados y felices que casi olvidamos las mochilas en la taquilla!

 

El camino a Nikko debía durar unas 3 horas pero empezó a llover a mares y la antigua línea que une Utsonomiya y Nikko, se colapsó y terminamos teniendo que bajar y coger un autobús que nos ofreció la compañía de trenes.

 

Llovía tanto que el anfitrión del Stay Nikko Guesthouse (¥12.000 habitación doble), nuestra nueva guesthouse, se ofreció a venirnos a buscar en coche a la estación. Aunque no sea muy barata, recomendamos mucho esta guesthouse de estilo japonés y con un pequeño baño japonés privado. El anfitrión es tremendamente amable y está dispuesto a ayudar en cualquier cosa que necesitéis.

Bitácoras

de mochilero